La parte técnica de una página web no es tu trabajo — es el nuestro (o el de quien la haga). Tu parte es la que nadie puede hacer por ti: la información de tu negocio. La buena noticia: son 6 cosas, las conoces de memoria, y todas se pueden mandar por WhatsApp. Aquí la lista.
1. Cuéntanos de tu negocio (como se lo contarías a un amigo)
Qué vendes, a quién, en qué zona trabajas y qué te hace diferente. No necesitas redacción bonita — de un audio de WhatsApp de 3 minutos sale el mejor material. Frases como "nosotros sí llegamos el mismo día" o "llevamos 20 años en esto" son oro para tu página.
2. Fotos de lo que ofreces
Las que tengas: trabajos terminados, tu local, tu equipo, tus productos. Consejos rápidos: con luz de día quedan mejor, en horizontal sirven más, y manda las originales (no capturas de pantalla, que pierden calidad). ¿No tienes fotos? No pasa nada — se arranca con banco de imágenes profesional y las vas sumando después.
3. Tu logo y colores
Mándalo en la mejor calidad que tengas. ¿Solo existe en una lona o una tarjeta? También sirve como referencia. ¿No tienes logo? Tampoco es freno: una identidad base (logo + colores) se diseña como parte del proyecto — de hecho lo explicamos aquí.
4. Los textos clave (o los datos para escribirlos)
Tus servicios con una descripción corta de cada uno, tus preguntas frecuentes (las que te hacen TODOS los clientes), y por qué elegirte. Si escribir no es lo tuyo, manda la información en desorden — audios, notas, lo que sea — y deja que la redacción la haga el profesional.
5. Referencias de estilo
¿Hay páginas que te gustan (aunque sean de otro giro)? ¿Prefieres algo elegante y serio, o colorido y cercano? Dos o tres ejemplos dicen más que mil palabras y ahorran rondas de cambios.
6. Tus datos de contacto exactos
El WhatsApp donde SÍ contestas, teléfono, correo, dirección (si tienes local), horarios y tus redes sociales. Parece obvio, pero un dígito equivocado en el teléfono de tu web son clientes marcándole a otro.
Regla de oro: no esperes a tener todo "perfecto" para empezar. Una página en línea con el 80% de tu información vende más que una página perfecta que nunca se lanzó.
En resumen
Tu diseñador pone la técnica; tú pones lo que nadie más sabe: tu negocio. Seis cosas, un WhatsApp, y tu página deja de ser pendiente eterno para convertirse en tu mejor vendedor.